“Buenos amigos”, por Carlos #concurso #turelatoerotico

Martes en la tarde, un día común y corriente en la oficina, los mismos problemas y dolores de cabeza. Tu llamada fue muy inesperada, tu voz se escuchaba algo angustiada, pero tu respiración decía algo diferente.

La ayuda de un amigo pedias urgente, y pensaste en mí. Sin especificar, me pediste la dirección para llegar pronto. Realmente era de vida o muerte.

Esperaba que llegaras pronto a mi oficina para poder saber que sucedía, y darte mi apoyo, pero un extraño presentimiento rondaba en mi cabeza.

Cuando sonó mi puerta, y sentí tu presencia me sentí ansioso.

Un abrazo fuerte y apretado, me hizo sentir tu aroma en tu cuello. Apretaste fuerte mi cuerpo al tuyo, en donde pude sentir tu calor.

-. ¿Tú eres mi amigo cierto? -, me preguntaste. -. ¡¡¡Claro!!!-. Respondí…

Tomaste mi mano y la frotaste por tu cara, tu respiración comenzaba a acelerarse. Pasaste mis dedos por tus labios, los cuales, con mucha delicadeza, humedeciste.

Me sentía confundido, pero mi cuerpo ya estaba sintonizado con el tuyo, sentía tus pechos en mí. Tomaste mi cara y la acercaste lentamente, tus labios con los míos hicieron conexión.

Poco a poco llegamos a mi escritorio, tu respiración era cada vez mas fuerte. Mi mano comienza a recorrer tu cuerpo, se me olvidó por completo de donde estábamos. Me dio lo mismo, cuando llego a tus piernas y comienzo a subir tu mini me encuentro con la sorpresa que andabas sin ropa interior.

Me empujaste a mi asiento, cerraste la puerta con pestillo, caminaste hacia mí, con paso firme y sensual. Tenias todo claro, sabias que no me resistiría a ti.

Levantaste tu mini, y comenzaste a moverte sobre mi pierna, notaba como disfrutabas cada segundo, cuando te levantaste y te inclinaste pidiéndome que te hiciera sexo oral, mi mente debía enfocarse en complacer todos tus deseos.

Me sentía en las nubes, los nervios de que alguien llegara, en ver como te excitabas con cada caricia, con mi lengua recorriéndote, me hacías sentir cosas que no puedo explicar. En un momento todo se puso mas caliente, nos fuimos al baño que se encontraba conectado a un costado de mi oficina, y es ahí en donde llegamos al clímax, bajaste lentamente por mi pecho, llegando a mis pantalones, mirándome a mis ojos desabrochaste mis pantalones, aprestaste firmemente mis glúteos, y llevaste mi nivel de excitación al máximo… ver tu cara, sentir tus gemidos.

Me diste la espalda y comenzaste a moverte, pusiste mis manos en tu cuello, de manera firme, pero a su vez sin hacerte daño lograba llevarte a tu clímax. Me pedías que cada vez me moviera más fuerte, que te hiciera sentir como te penetraba fuertemente. Yo estaba completamente dominado por tus deseos más profundos. Era todo de ensueño, cuando logramos llegar juntos al orgasmo fue como despegar a las estrellas.

Me miraste a los ojos, aún con la respiración acelerada, con un beso y un -. Gracias Amigo -. Sellaste el momento… que aún tengo marcado en mente.

Escrito por Carlos.

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