Cómo combatir la sequedad vaginal

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El 27 por ciento de las mujeres en el mundo muestran insuficiencia en su lubricación vaginal, lo que afecta negativamente sus relaciones amatorias. ¿Qué hacer en este caso?

En las disfunciones sexuales, la sequedad vaginal es parte importante en las estadísticas. Según los datos expuestos por el Nacional Health and Social Life Survey (1997), de un estudio realizado en mujeres entre 18 y 59 años, se concluyó que el 32% presentaba ausencia de interés sexual; el 28% no había alcanzado jamás un orgasmo; el 21% presentó dolor durante la relación sexual; el 22% no considera el sexo como algo placentero y el 27% mostraba lubricación vaginal insuficiente durante la actividad sexual.

Todas aquellas disfunciones en la que se manifiesta dolor en la penetración están relacionadas a la sequedad vaginal, lo que mayormente ocurre en la etapa de pre y post menopausia, además de períodos relacionados al embarazo y parto. Pero, ¿qué hacer para solucionar o paliar este problema?

Vaginitis y dispareunia

El sexólogo argentino Adrián Sapetti explica al respecto que: “En los actuales abordajes de las disfunciones sexuales, así como en el enriquecimiento erótico de parejas sin dificultades, es de suma importancia el uso de un lubricante, que posea las siguientes características: Que no altere el PH del medio vaginal; que no sea maloliente; que no irrite ni manche; que no abra los poros del látex de los profilácticos (por eso se desaconsejan la vaselina, lanolina o cremas que las contengan)”.

El experto señala que “la vagina, por ser un medio húmedo y estar en contacto con el exterior, amén de la falta de higiene en muchos casos, está propensa a padecer diversas enfermedades: las hay inflamatorias, infecciosas, parasitarias o micóticas (hongos), y algunas de estas pueden ser agudas o volverse crónicas. Sin olvidarnos que, en la menopausia, por la caída de los estrógenos, disminuye la lubricación vaginal pudiendo dar verdaderas vaginitis atróficas. Las distintas formas de vaginitis pueden dar dolor, sobre todo en el coito, y a esto se llama dispareunia o coito doloroso. La dispareunia (palabra que proviene del griego “mal apareamiento o mal acoplamiento”) puede deberse a diversas causas –incluso psicológicas-  y muchos de estos cuadros encubren  un problema de anorgasmia (ausencia de orgasmo) o de vaginismo contracción espasmódica de los músculos vaginales). En la consulta es frecuente que la mujer refiera dolor o molestias al mantener relaciones coitales. No siempre lo relata al profesional en forma espontánea, ya que el pudor o la vergüenza le impiden hacerlo, pero si el médico la interroga en un marco de confianza y respeto puede surgir el dato.

Lubricantes como ayuda

Para el experto, los lubricantes son de gran ayuda en los casos en la que la penetración se vuelve difícil e incomoda. “La indicación de un lubricante eficaz disminuye o evita el dolor coital y las probables lesiones de la pared vaginal: con una pequeña cantidad aplicada en los genitales de la mujer y del varón, la penetración dejará de ser algo irritante para volver a ser placentera. Claro que siempre el profesional tratará de eliminar  los factores causales de las vaginitis y de la dispareunia”. En el caso de vaginismo extremo, recomienda el uso de un lubricante externo que suele ser de gran ayuda terapéutica.

En el futuro, quizás la solución para este tipo de disfunciones femeninas sea precisamente el viagra, que según estudios sería capaz de aumentar la lubricación y la vasodilatación vaginal. “Creemos que el uso de un probado y eficaz lubricante en forma de gel que reúna las condiciones antes mencionadas, es algo indispensable para disfrutar de una vida sexual sin molestias, sana, en un marco de placer y aumento del erotismo, de amor y seguridad”, concluye el Dr. Sapetti.

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