Cuidado en caer en tu propia trampa

imagesLVDJIS72Durante años, las empresas en el mundo han invertido millones de dólares en convertir a sus empleados en personas que no son. Y, durante años, nos hemos tratado de convencer que ellos tienen la razón y que el foco de los exámenes sicológicos tiene resultados acertados y nosotros debemos cambiar a costa de todo para llegar al ‘deber ser’.

Tanto ha sido la presión social, que incluso lo hemos aplicado a nuestra vida sentimental y a nuestras amistades. Exigiéndole a los otros cosas que no es posible que realicen.

Y si bien este era un tema que me daba vuelta, no tenía a mi alcance nada científicamente estudiado que me entregara la fórmula para dejar de remar contra la corriente… Hasta que llegó a mis manos un estudio interesantísimo que dice que todo lo anterior no es más que una boludez y que lo que debemos hacer es justamente ser nosotros mismos y aceptar a los otros como son.

Este estudio, llamado el Modelo de Ofman, invita a descubrir cuál o cuáles son nuestras cualidades centrales. Por ejemplo, ser ‘considerado’. Pero, cuando esta cualidad es demasiado explotada se convierte en nuestra propia ‘trampa’, es decir, ser ‘renuente al conflicto’. Es así como podemos llegar a ser percibidos incluso por nuestros jefes o por nuestro entorno. Entonces, debemos buscar el equilibrio, el opuesto positivo de los extremos, ser ‘asertivo’, en este caso. Pero tampoco pasarnos tan al extremo, pues no caeremos bien.

Está claro que ese proceso es muy incómodo de vivir, pues el no definir bien el límite de agrado de nuestra personalidad provocará que nos sintamos renuentes al cambio, pues nos están pidiendo ser alguien que no somos. Entonces, ¿qué hacemos? El modelo de Ofman dice que la mejor forma de sacarle partido a nuestra personalidad en todo ámbito de cosas es aprender a dominar nuestra ‘trampa’, es decir, cuando nuestra cualidad es exacerbada. Porque cuando caemos en esa ‘trampa’ es que la gente nos malinterpreta, se produce resistencia en el resto y experimentamos poca comprensión.

Entonces, detente cuando sientas reacciones negativas a tu alrededor, porque quizás hayas caído en tu propia trampa. Y evitar caer en ella hará, inevitablemente, que el resto sienta que has mejorado y has avanzado en tus propios desafíos por ser mejor.

Por ejemplo, si tu cualidad es ser directa, debes tener cierto control de esta honestidad, pues no dirigirla podría dañar a otros y ser considerado hiriente, insensible y hasta muy duro al juzgar al entorno.

Si tu cualidad es ser callado y racional al hablar, ¡cuidado! Podrías caer ser visto como desinteresado o poco involucrado si te vas al otro extremo.

¿Se entiende? La idea de Ofman es justamente que dejes de intentar ser otra persona y le saques el jugo a quien eres, regulando las conductas, midiéndote, y dejando de gastar energías en tratar de cambiar tu personalidad o la de la gente que tienes al lado.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *