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El tamaño de la vagina: ¿Influye en el goce sexual?

Multiorgasmo-Femenino

Al igual que la importancia del porte del genital masculino en el desempeño sexual, la cavidad femenina genera intrigas en torno a su capacidad y a sus necesidades. Es decir, si requiere que su contraparte posea el mismo tamaño para asegurarse de que lo pasará bien con ese compañero sexualmente. Para averiguarlo, sigue esta nota.

Por años los hombres se han preocupado y reído del tamaño del pene, y éste se ha trasformado en materia de discusión desde adolescentes entre su género. Sin embargo, el tema del tamaño de la vagina, pareciera ni existir entre las mujeres. Y es que aunque algunas no conocen a fondo la anatomía de sus genitales, muchas creen que es tamaño estándar, por decirlo de algún modo.

¿Qué es la vagina?

“La vagina es un conducto membranoso y fibroso que se extiende desde la vulva hasta la matriz o útero”, dice el libro del Dr. Norman Haire, “Los grandes misterios de la sexualidad”; añadiendo, “las paredes de la vagina, como las de las trompas y el útero, constan de tres capas, la superior de las cuales recubre una membrana mucosa”. Debido a esto y a los pliegues que presenta, la vagina es capaz de distenderse, es decir, tiene poder elástico, demostrándose esto en el uso de tampones o en el alumbramiento propiamente tal. “Su capa central muscular posee numerosos vasos sanguíneos que se dilatan durante las relaciones sexuales, produciendo, por decirlo así, la erección de la vagina, fenómeno que permite a ésta adaptarse y oprimir ligeramente el pene, con lo cual las terminaciones nerviosas de éste entran en contacto más estrecho con la de aquélla”, afirma el Dr. Haire. Por lo tanto, ¿el tamaño de la vagina influye en el disfrute sexual?

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Tamaño y goce

En gustos no hay nada escrito y si bien a algunas los prefieren grandes, a otras no le es importante. Y es que el tema del placer sexual está fuertemente influenciado por factores psicológicos, más que con grosores y longitudes. Al menos lo es para las mujeres, ya que por su anatomía adaptable, el orgasmo no sólo es producto de la penetración sino que también de las estimulaciones previas y durante la relación sexual. Es más, gran parte del placer sexual femenino se logra en la parte exterior de la vagina, donde se reúnen el mayor número de puntos sensibles y erógenos de la mujer, además del clítoris, cuya estructura se extiende hasta las paredes vaginales, midiendo varios centímetros más de los que muestra exteriormente. De manera muy similar opina el sexólogo argentino, Enrique de Rosa: “Es real que las relaciones de tamaño ocasionan mayor o menor intensidad de la percepción, por lo cual, por ejemplo, una mujer en general grande puede sentir menos con un hombre pequeño. Pero la realidad es que dado que la mayor parte de las terminales nerviosas más sensibles se hallan en la parte más externa, ni uno ni otro (pene o vagina) influye mucho en el goce sexual. El punto G por ejemplo está situado no muy profundamente. Ahora si, la técnica del acto sexual, la vitalidad de la relación, es factor determinante”.

A mayor experiencia, ¿mayor profundidad?

Muchos podrían preguntarse si una mujer muy experimentada sexualmente debería tener per se un a vagina amplia o más dilatada. Sin embargo, esto no es obligatorio, pues si la mujer ejercita constantemente los músculos internos, está no se dilataría en extremo. Esto, excluyendo a aquellas mujeres que luego de una seguidilla de partos uterinos han perdido la elasticidad de su conducto vaginal o el tono muscular, bajando su goce sexual e incluso provocando más de algún problema cotidiano, como la incontinencia urinaria, entre otros. Un problema que hoy tiene solución a través de la cirugía, que rejuvenece y elimina esos problemas vaginales con una sola operación.

Entonces, ¿la vagina es extensible?

Así pareciera ser y así lo demostraron Willibrord Weijmar Schultz, Pek van Andel, Ida Sabelis y Eduard Mooyaart, en 1999 a través de su estudio “Resonancia magnética del hombre y la mujer durante el coito y la excitación sexual femenina”. En el se concluía que al penetrar el pene en la vagina, ésta tiende a ir al frente o detrás del cerviz, éste se proyecta ligeramente dentro de la vagina, llenando un espacio cerrado que permite una mayor inserción. Durante el coito el útero se mueve hacia arriba alrededor de 2,5 centímetros, permitiendo que éste penetre completamente sin topar con el cerviz y acomodándose al espacio existente. Entonces, todo está en la posición y movimiento del coito, más allá del tamaño del pene o la vagina en cuestión. El resto es estética, vanidad o pudor.

 

@KarenUribarri Karen Uribarri, sexblogger, periodista especializada en sexualidad, además de columnista y videobloguera con presencia en importantes medios de comunicación de Chile.

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