Historias: Enamorada de un separado

La difícil tarea que llevan muchas mujeres en nuestro país que han decidido compartir sus vidas con hombres que por diversos motivos han anulado sus matrimonios y con hijos o sin ellos; vuelven a creer en el amor. Estas son historias de mujeres que se han involucrado con ellos y que muestran los obstáculos que han debido saltar para lograrlo.

Amalia, 36 años.

No ha sido fácil estar con un hombre separado, aunque llevo 2 años junto a uno. El es alemán y tiene un hijo de su anterior matrimonio al que ve cada dos semanas. Aún así, pensé que podría estar con él sin mayores problemas y nos fuimos a vivir juntos. Tengo que decir que no soporto a los niños, al menos los ajenos; pero pensé que podría sobrellevar el tema de tener un hijo “postizo” cada 15 días. Sin embargo, el niño es francamente insoportable, llora todo el día, grita mucho y no soporta no ser el centro de la atención. Cada vez que se queda con nosotros tengo que armarme de paciencia y pensar todo el día que es el hijo del hombre al que amo, pero que detesto que esté ligado a él. Yo sé que el niño no tiene culpa de nada, pero es difícil vivir con alguien que no es tuyo, que no tiene nada que ver contigo y que además no toleras. Creo que a la larga, su hijo nos terminará separando.

Javiera,      25 años.

Vivo con un hombre separado que tiene dos hijos que no me soportan y no quieren saber nada de mí. Al punto que cada vez que mi marido tiene que visitarlos o salir con ellos, los niños le han exigido que yo no esté. Por ende, pierdo a mi pareja casi todos los fines de semana. Pero he tratado de llevar mi relación lo mejor posible, aunque para ellos yo sea un estorbo, porque casi los entiendo. Yo tengo 16 años menos que mi pareja y quien sabe qué cosas les ha dicho su madre de mí. Y aunque sé que este tipo de problemas no los tendría si él fuera soltero y sin hijos; estoy condenada pues me enamoré de él.

Susana,      32 años.

Mi marido es un hombre separado que tiene 2 hijos de su primer matrimonio y uno conmigo. Pero pese a que en un principio este tema nunca me causó problemas, si lo ha hecho desde que mi hijo nació, ya que cada vez que ellos vienen a ver a su padre, lo golpean y maltratan sicológicamente, haciéndolo llorar cada vez que pueden. Así que le pedí a mi marido que viera a sus otros hijos fuera de nuestra casa, lo que es un inconveniente porque ha debido volver a ver a su ex pareja para visitarlos. Entonces, el tema se ha convertido en un problema sin solución, pues por ambos lados salgo herida. Y aunque no sé qué haré con él ni con sus hijos; sé que lo amo profundamente y que deberé bajar ‘el moño’ para estar a su lado.

Claudia,      28 años.

Siempre le hice el quite a todos los separados o viudos, porque no quería involucrarme con hombres que tuvieran un pasado tan presente que afectaran mi vida. Sin embargo, no pude resistirme a los encantos de Marcelo. Trabajábamos en el mismo lugar y yo no pololeaba hace dos años, por lo que me encontraba muy desilusionada de los hombres. El, separado pero sin hijos, comenzó a coquetearme hasta que me invitó a salir. Comenzamos a pololear a los pocos días y nos casamos. El tema es que hasta que llegó el día del matrimonio, su ex pareja no dejó de molestarlo. Lo llamaba a las horas más increíbles pidiéndole ayuda hasta para arreglar la lavadora y mostrándose muy dependiente de él. Tuvimos muchas peleas por eso y costó mucho que él aprendiera a decirle que no. Pero lo logró, y luego de rayarle la cancha, no nos molestó más y espero que no vuelva a hacerlo.

Sandra,      31 años.

Cuando nos conocimos él aún estaba casado, pero según me dijo estaba muy mal con su esposa y ya habían hablado de separarse. Hasta entonces nunca pasó nada y me cuestioné mucho el asunto porque me sentía que de alguna forma rompía una familia. Así que le costó mucho convencerme a tener algo con él, pero lo logró. Con ese culpabilidad sobre mis hombros, pero por primera vez enamorada de verdad; comenzamos una relación que se mantiene hasta hoy, con el único inconveniente de que dependencia sicológica de sus hijos. El tiene dos con su anterior mujer, de 14 y 16 años; y ellos son incapaces de ir solos al cine. Lo llaman para todo y siento que su madre los crió falderos para retener a mi pareja. Si ni siquiera tienen amigos, lo que hace sufrir mucho a mi novio. Así que la felicidad de haber encontrado al hombre de mi vida, se ve siempre empañada por su pena por estar lejos de los niños.

María José, 30 años.

Cuando comenzamos a pololear yo sabía que su ex pareja nos traería muchos problemas, y no por las niñas (tiene dos de 5 y 7 años) –porque eran adorables-; sino porque ella jamás dejaría que él estuviera conmigo si eso ponía en peligro su estándar de vida. Por eso nos demoramos tanto en casarnos, porque no quería darle la separación; hasta que al final llegaron a un arreglo económico y logramos casarnos y ser felices en paz. Pero de que costó, costó.

 

 

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About

@KarenUribarri Karen Uribarri, sexblogger, periodista especializada en sexualidad, además de columnista y videobloguera con presencia en importantes medios de comunicación de Chile.

1 Comment

  • Nicolas Julio 24, 2015 at 1:25 am Reply

    El título debiera ser “mal enamorada de un separado con hijos”, porque la única historia con un final relativamente feliz parece ser aquella en la cual el hombre no los tuvo (Claudia)… igual algo segregada el tipo de historias seleccionada para este post…

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