Inapetencia erótica. Cuando ya no hay hambre de sexo.

Inapetencia erótica. Cuando ya no hay hambre de sexo.

¿Qué pasa cuando él o ella deja de sentir deseo o pasión por su pareja pero sigue sintiendo con otras personas del sexo opuesto?, ¿qué ocurre cuando el otro tiene fantasías insistentes con otras personas y su mujer sólo le despierta cariño y ternura?, ¿y qué se debería pensar después de meses de no tener sexo con el cónyuge? Averigua de qué se trata la anorexia sexual o el desgano en materia erótica y cuáles son las vías para reanimarlo.

 

Han pasado meses y María trata como sea de esquivar a su marido con tal de no tener relaciones sexuales. No le motiva. No le dan ganas. ¿Las razones en este caso? La falta de actividades juntos y la poca comunicación. El caso de María José es distinto, su pareja le exige más pasión y locura en la cama, pero ella no se siente motivada. El, incluso, le pidió integrar un swingers. Ella se siente asqueada. ¿Si no tiene ganas de hacerlo con él, cómo podría hacerlo con más personas? Como estos, casos hay muchos. En algunos, los insatisfechos sustituyen la intimidad no entregada con pornografía, otros, con infidelidad. Aquí el terreno se vuelve peligroso.

 

Anorexia sexual

 

La falta de apetito sexual es un mal que pueden padecer tanto hombres como mujeres y es una de las mayores causas de consultas de terapias de pareja. Y según los estudios realizados por la Asociación Médica de Norteamérica, las proporciones de quienes la padecen según sexo, es de 4 de cada 19 mujeres y 3 de cada 10 hombres. Ahora bien, es importante tener en cuenta que la inapetencia sexual no es una enfermedad, sino que es un síntoma de que algo anda mal dentro de la pareja. Y nos referimos a una o a un conjunto de situaciones específicas que hayan sucedido o estén sucediendo; o bien a un problema más de índole hormonal. Esta inapetencia, por lo mismo, puede ser momentánea, prolongada e incluso provocar una verdadera aversión al sexo.

 

Fingir para no herir

 

Uno de los problemas más complicados a la hora de hablar de inapetencia sexual en una pareja, es que limita muy cerca con la mentira. Es decir, como no se tienen ganas, se hace el amor para no herir al otro y se finge placer, sin asumir que se recurre a la peor salida, sobre todo para la protagonista. Ello, sin embargo, no tiene ni siquiera esa salida, pues no pueden fingir, ya que si no tienen deseos no tienen erección. Por lo mismo, la ausencia de apetito sexual afecta directamente su virilidad y seguridad personal. En ambos casos, se provoca un alejamiento muy brusco y grande en la pareja, aumentando la incomunicación y las discusiones con reproches y malos tratos.

 

¿Qué puede llegar a causarla?

 

La mayoría de los terapeutas sexuales coinciden en que existe una multivariedad de razones que llevan a estallar una inapetencia sexual, pero que hay algunas que se repiten con mayor frecuencia. Estas son:

1.- Desatención o falta de cariño. Esta es una de las más comunes y produce en la mayoría de los casos una sensación de frustración en quien la vive. Por lo tanto, la inapetencia sexual no es más que un síntoma del adormilamiento de la pasión.

2.- Poco interés en la materia. Existen personas que nunca se han sentido especialmente motivadas por el sexo y eso lo traducen en su relación de pareja y en un poco interés en mantener intimidad con ella.

3.- Represión y traumas. Hay personas que han vivido la sexualidad con muchos tabúes, represiones y traumas, que han traducido el sexo en algo malo, sucio y temido. Por ende, su deseo es nulo.

4.- Crisis de pareja. La mayoría de las mujeres coincide en que no desea tener relaciones sexuales luego de una discusión o en medio de una crisis. Esto no ocurre en el caso de los hombres, quienes son capaces de separar lo emocional de lo físico en algunos casos.

5.- Rencor. Sentimientos enrabiados contra la pareja, quien debido a sus malos tratos y sus vejámenes, provoca que ésta elimine su deseo hacia él.

6.- Depresión y Estrés. Uno de los síntomas claves de una depresión y estrés es la baja de libido. Debido a esto, la enfermedad se lleva consigo grandes etapas de sus vidas sexuales.

7.- Otro problema sexual. En algunos hombres y mujeres, la baja de libido o ausencia de éste, ocurre simultáneamente con problemas de excitación o de impotencia en el caso de ellos.

Cualquiera sea el caso, lo importante es descubrirlo a tiempo y acudir a un especialista, para que los oriente. Esto en el caso en el que la inapetencia sexual se extienda por demasiado tiempo –a consideración de la propia pareja- y no sea producto de los altibajos propios del deseo o de los clásicos aumentos de presión laboral que ocurren en determinadas épocas del año, lo que hace que el agotamiento físico sea aún mayor.

Lo importante es siempre trabajar en equipo entorno a la comunicación, con mucha confianza y compartiendo a corazón abierto los sentimientos y fantasías que se viven en ese minuto. Se dice que a veces tu pareja puede llegar a ser tu terapeuta y tu remedio a la vez.

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