Lo que explota el deseo

La ‘fiebre uterina’ no existe

Cameron Díaz es una maestra. Acabo de leer una entrevista en la que confiesa que siempre está dispuesta al sexo. Tal cual. A sus 40 y tantos años nunca dice no. Y seguro algunos ya la tildaron de ninfómana. ¡Pero qué va! El sexólogo argentino Ezequiel López Pérez me dijo hace un tiempo que eso no existe como tal, menos eso que llamaban ‘fiebre uterina’. Lo de Cameron es simplemente gusto por el sexo y disfrute completo de la sexualidad. Sin embargo, hay quienes se van al extremo, viviendo una adicción al sexo tal, que alcanza niveles obsesivos y compulsivos en extremo. Claro que estas desviaciones sí se deben tratar y mientras antes, mejor. Me refiero a “la necesidad compulsiva de tener sexo”, sin importar si la otra persona quiere o no, si corresponde el lugar en el que estoy para hacerlo e incluso sin importar las vías para alcanzarlo. Se convierte en algo irrefrenable, sin control y que afecta la conducta social, tal como el alcoholismo y la drogadicción. Por lo mismo, muchos no lo confiesan, hasta que todo explota cuando ya ha provocado la quiebra económica, los problemas maritales, la depresión y el sufrimiento. ¿Cómo saber si lo sufres? Si sientes que estás en una carrera por seducir y por tener sexo con la mayor cantidad de personas posibles. Si han aumentado el número de masturbaciones y consumo de pornografía. Y una vez que lo haces, te sientes avergonzado y te incomoda la manera cómo vives tu sexualidad. Ahora bien, si sólo disfrutas de la sexualidad con calma y con autoestima, no tienes de qué preocuparte. Sólo sabes vivir y sentir. Felicitaciones por eso.

@KarenUribarri Karen Uribarri, sexblogger, periodista especializada en sexualidad, además de columnista y videobloguera con presencia en importantes medios de comunicación de Chile.

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