La Teoría Sexual Estilo ESPN

La Teoría Sexual Estilo ESPN

‘Patagonic Waters’ es uno de los programas de pesca más visto de ESPN Outdoors y que no ha dejado de cautivarme.

El vasco es per sé un experto en el casteo y la sangre no corre sin un por qué. Y si bien nunca he salido a pescar de adulto (de niña si acompañé en algún momento a mi padre), no puedo no dejar de mirar el arte de la pesca con mosca. ¡Qué aburrido!, seguro comentas. Pero como no puedo desligar de mi cabeza la sexualidad en todo ámbito de cosas… aquí también se puede descubrir o, quizás, hasta aprender.

El hombre que gusta de la pesca prepara sus instrumentos con sumo cuidado y cariño. Ordena los materiales y tiene una rutina acuciosa antes de salir. Lo mismo que al llegar al lugar. Y en un estado casi zen practica el lanzamiento de su caña, la empuña, revisa el movimiento, el suave lazo que hace su brazo, presenta la Mosca y lanza… Y espera… y espera… y espera. Hasta que en el momento más inesperado (pero muy esperado) ¡pica la trucha! Y es un  pez gordo. El hombre suda de alegría, esfuerzo, orgullo y esa sensación de triunfo que le regala tanta adrenalina. Toma el pez, lo pesa, anota el logro, se saca la selfie y lo devuelve al agua. Y regresa totalmente feliz a su casa.

Este estilo tan de pescador deportivo es el que muchos casados usan para poder sentirse en el mercado, pero sin exponer el matrimonio.

Me explico: El casado satisfecho tiene a ratos esa sensación de que la estabilidad le carcome el estado de caza que tanto le gusta. Siente que ‘se está perdiendo’ en la buena o mala rutina matrimonial y que mantenerse tan ‘santo’ por tanto tiempo es muy aburrido. Sin embargo, no está dispuesto a lanzarse a la vida loca y acostarse con cualquiera (o con una) para volver a sentir que es galán, que se la puede, que sabe levantarse minas y, sobre todo, que los años pasaron en vano porque sigue ligando como a los 20.

El tema es que no es que no le guste su mujer, al contrario, la encuentra rica y por eso lleva casado tanto tiempo. Sino que quiere jugar a salir a pescar. Eso simplemente. Entonces se pone de acuerdo con sus amigos pescadores, se acicala, perfuma, busca su mejor percha y se lanza al bar de moda. Mira detenidamente el escenario, ve si el agua esta calma, define el objetivo y prepara la caña. Y en ese momento, cuando sabe exactamente dónde arrojar la carnada, es que la adrenalina sube por su cuerpo y el corazón late a mil por la aventura que está por comenzar. Y cuando la ‘trucha’ pica, recoge, la mira, la observa, la ‘pesa’ y, según el pescador, hasta se saca la foto con ella y la devuelve al agua. Toma sus cositas y se va a casa con el pecho inflado y el corazón a mil… ‘I’m back!’, piensa cachetón y hasta se mira en el espejo del auto encontrándose más rico que cuando salió. Y al llegar a su casa, se acurruca a su mujer, quizás hasta la insta a tener sexo y se duerme feliz. No fue infiel, sólo un excelente pescador. size1_26926_couple-flirting-in-club

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