De todo un poco (hot)

Milfs por FlanaganMcPhee

Yo debo ser MILF. He estado informándome por ahí de las Mother I’d Like to Fuck (lo que significa MILF, chico, que pareces nuevo) y yo tengo que ser una de esas.

Dejando a un lado:

– Que no voy hasta las cejas de bótox

– Que yo no corro porque a mí no me persigue nadie

– Que no tengo hijos, ni (muchas) ganas

– Que me faltan un par de copas en los pechos

– Que me sobran unos centímetros entre las piernas

– Que no me maquillo con Cheetos

– Que no conduzco un monovolumen y

– Que no soy mujer

Por lo demás, yo diría que soy MILF.

Vamos a ver, estar, estoy estupendo (para qué lo vamos a negar). Y las MILF, si algo tienen, es que están para darles –de ahí todo el concepto de Madre Que Me Follaría–.

También estoy en un momento en que mi sexualidad está ascendente. Que las MILF, lo que tienen, es eso: sus maridos ya han follado todo lo que tenían que follar en su vida, se acomodan, tienen trabajos importantes, se dejan físicamente y ya no tienen que conquistar a sus mujeres. Además, la pitopausia hace estragos y… Bueno, que ya no pueden calzarse [palabra prefe de la semana] a su mujer como antes, que jugaban al rugby y tenían más espaldas que un estibador del puerto.

Sin embargo, ellas, tras haber alcanzado su madurez y el control de sus casas y sus familias, se sienten estupendas. Y las que no se sienten, se hacen. Para eso sus maridos se pasan el día fuera de casa e ingresando cifras de muchos ceros en la cuenta a la que va la VISA ORO (o American Express Black, me da lo mismo) y ellas ya tienen a los hijos criados por la asistenta. Así que un bótox por aquí, una lipo por allá, un poco de running y dos horas de gym por las mañanas… Y se convierten en unas guepardas aguerridas y con ganas de marcha. Tiembla, Eva Longoria.

Porque sí, la ídola de las MILF ya no es la madre de Stiffler (que la pobre parece más ya un doble del muñeco de Michelín que una tía follable, la verdad), si no Eva Longoria. Y yo estoy estupendo, como ella (como Eva, no como la madre de Stiffler).

MADRE DE STIFFLER 2BG

Y, sobre todo, su affaire con el jardinerito. ¿No sabéis de qué hablo? ¡Sí, chica, Mujeres Desesperadas! Bueno, de Eva sí, porque las mujeres la han envidiado durante 8 años y los tíos han querido calzársela. Pero igual el jardinero no os viene a la mente. Aquí os lo dejo.

Porque si por algo se caracterizan las MILF es porque sus presas son jovencitos. Veinteañeros o treintañeros jóvenes y sobradamente preparados que, además, están ansiosos por encontrar una mujer que les revolucione el paraíso sexual. Ellas tienen ganas. Ellos tienen ganas. Así que… ¿por qué no juntar las ganas y quitarse las ganas de comer? (y lo que no es comer, que también lo practican).

Ellos ganan experiencia. Ellas ganan fogosidad. Es un win-win de manual. Una simbiosis. Una fotosíntesis, según Gran Hermano.

Y por eso creo que yo soy un poco MILF. Yo no soy asaltacunas. Pero a mí me gustan jovencitos. Siempre he tenido esa debilidad. Y, aunque a veces me haya salido mal –quien con niños se acuesta, meado se levanta (o con dramas y berrinches, como fue mi caso y es el caso de los niños mariquitas que van de hombres sexualmente liberados)–, pues si veo un nenito, me fijo. Veréis, me refiero a esto:

A ver, niños niños no. Pero… ¿quién le diría que no a un surferito de 25 años que quiere revolucionarte las hormonas?

 

 

@KarenUribarri Karen Uribarri, sexblogger, periodista especializada en sexualidad, además de columnista y videobloguera con presencia en importantes medios de comunicación de Chile.

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