Petting, la nueva versión del sexo

Petting, la nueva versión del sexo

untitledEs sensación en Europa y Estados Unidos, y aunque generalmente se le liga a las relaciones juveniles, el petting es ideal para todas las parejas sin importar la edad. ¿Su beneficio? Fortalecer la relación y descubrir nuevas sensaciones, descartando la rutina de raíz, e incluso ayudando en el tratamiento de disfunciones. Una moda muy útil, por lo demás.

Por Karen Uribarri Guzmán

Paula y Raúl están ardiendo en pasión. Llevan 35 minutos sólo besándose, acariciándose y mimándose. Están sólo en ropa interior y el calor se apodera de ellos desde adentro hacia fuera. Sudan. Se agitan. Respiran acelerado. Jadean. Sus manos, lenguas, bocas, pechos y pene participan de este juego afectivo, erótico y sexual; que sólo tiene como objetivo estimularse pero sin llegar a la penetración… aunque no excluyendo el orgasmo. Ellos practican el petting, un término españolizado que viene de "To Pet", que sería el término original, y significa: mimar a otro.

“El término es nuevo, y la limitación sólo está en la imaginación. Para algunos se trata de un juego de enorme excitación sexual, que antecede a la culminación del encuentro amoroso, es decir, el coito, y con ello el orgasmo. Pero para muchos otros es algo distinto, donde se ponen a prueba imaginación y deseo que pueden llevar a la pareja a estados tan gratificantes como la penetración, o más”, cuenta el ginecólogo y sexólogo Edgardo Quiroz.

Según el especialista, la práctica es esencialmente desarrollando todo tipo de caricias sexuales: suaves, firmes, roces, apretones, fregar, presionar, besar, chupar, hasta el sexo oral, dejando en estos casos fuera la penetración.

Si bien el petting es esencialmente utilizado por jóvenes con el fin de evitar el embarazo no deseado, tiene importantes beneficios si sus protagonistas son adultos y mucho más, si tienen pareja estable por largo tiempo. “El petting puede ser una práctica sexual que ayude a re/descubrir la sexualidad adulta dejando fuera las metas, sino más bien, sintiendo los procesos. En terapia sexual se utiliza bastante esta modalidad, el término clínico que se le da al proceso es “Focalización Sensorial””, explica la destacada sexóloga clínica Nerea de Ugarte. En esta tarea se prohíbe la penetración por un tiempo y la pareja va avanzando en diferentes niveles donde poco a poco se van incluyendo más prácticas. “Si uno piensa objetivamente el proceso puede darse cuenta que es una maravillosa analogía de la sexualidad de pareja, ya que al volver a tocarse, a sentirse, a rozarse, sin tener como objetivo la penetración, nos muestra quienes realmente se permiten disfrutar los procesos: cuánto tiempo usan para el ejercicio?, cuántas veces lo hacen en la semana?, quién toma la iniciativa para hacerlo?, preparan un ambiente para éste?, es un trámite para la pareja?, en fin, entrega muchísima información que nos sirve para comprender el actuar íntimo de una pareja”, afirma.

Precisamente lo que fomenta el petting es la comunicación  entre las dos personas, lo que se puede experimentar, demandar y ofrecer al otro, lo que les gusta y cómo llegar así al clímax.

 

Hace bien para el corazón

Sin duda alguna, tantas caricias y mimos hacen muy bien emocionalmente hablando. Pues incluso tiene ese poder de reconectar parejas que han estado distanciadas por diversas razones ajenas a la relación. Asimismo, logra reencontrarle el sabor a los besos, a los cariños y a todo lo que tiene que ver con lo que normalmente se hace en preliminares rápidamente, pero que en este caso se puede extender toda la noche.

Luego de estos encuentros, es normal que las parejas se sientan más unidas, sintonizadas y con una complicidad que sólo se logra cuando los corazones y los cuerpos vuelven a reconectarse.

Pero no sólo alimenta el corazón, sino que además es capaz de ayudar en el tratamiento de algunas disfunciones sexuales. “En los varones ayuda a practicar su placer antes de la penetración, así  regula su reflejo eyaculatorio y disminuye la posibilidad de Eyaculación Precoz”, dice el Dr. Quiroz, añadiendo, “también se entrenan en cómo dar y recibir caricias sexuales, ya que en esto se suele cometer  muchos errores al iniciar una relación con coito a la primera”.

Ideal para nosotras

Tal como dijimos, el petting tiene la ventaja de ser muy beneficioso tanto para hombres como para mujeres. Pero, según el Journal of Sexual Medicine (2011) es muchísimo mejor para las féminas, ya que esta práctica resulta ser mucho más satisfactoria para nosotras que el coito. ¿La razón? Es que siempre necesitamos de mayor estimulación previa y el sexo concebido sólo como penetración, no es suficiente para conseguir orgasmos o multiorgasmos.

Para las mujeres, ayuda a reconocer sus respuestas  sexuales y a alcanzar el orgasmo a través de la estimulación del clítoris, que puede realizarse con dedos, boca o con un juguete sexual, es decir, poniendo en práctica el petting . “Igualmente puede ayudar a superar problemas de vaginismo, el cual se entiende como la imposibilidad de la realización del acto sexual por contracción involuntaria de los músculos de la vagina. Mención especial debe hacerse de la utilidad que puede darse al Petting para que algunas mujeres superen problemas de frigidez, entendiendo ésta como la indiferencia que acusan hacia las relaciones sexuales”, explica detalladamente el también ginecólogo.

Las caricias como método anticonceptivo

Hasta el minuto hemos hablado únicamente de los beneficios que trae a una relación adulta la inclusión del petting para mejorar la comunicación erótica, sin embargo, se ha descubierto que un grupo de jóvenes profesionales están recurriendo a esta técnica al interior de una relación formal, por temor a quedar embarazados, lo que les truncaría sus exitosas carreras laborales. Se trataría de jóvenes sometidos en ambientes competitivos y en carreras ascendentes, que ven la maternidad como el fin de sus sueños.

Este fenómeno social se ha ido extendiendo tanto, que estudios en Estados Unidos hablan de que al menos un 80% de los universitarios han realizado petting alguna vez con este fin. Y en Chile el fenómeno es similar, aunque varios sexólogos se arriesgan en afirmar que la versión latina ha incluido el sexo anal como parte del petting y sólo excluyen el vaginal, distorsionando de algún modo la raíz y esencia de esta técnica.

El petting perfecto

Cada persona tiene gustos individuales y ritmos diferentes, así como también la estimulan cosas distintas. Entonces, con esa premisa, es importante entender que el petting perfecto lo define cada individuo dependiendo de sus necesidades. “Mi invitación sería que descubran qué es lo que a cada uno le parece placentero, que se den el tiempo para sentir, y que no se pongan un objetivo en el sexo, ya que el placer es un proceso, no una meta... La mejor analogía es pensar en que si todo el día tengo ganas de comer un chocolate, probablemente tenerlo en mis manos puede ser placentero, pero si no me permito abrirlo, comer un pedazo, sentir su sabor y disfrutar su aroma, quizá no me parezca tan placentero comer chocolate. Hay que darse el tiempo de disfrutar el proceso”, dice Nerea de Ugarte.

Entonces, para lograrlo, siéntate con tu pareja y pregúntense qué es lo que necesitan, qué es lo que les falta o qué es lo que quieren en el sexo. Piensen en qué les erotiza, que sueñan con agregar a su vida sexual y luego, cuando hayan exteriorizado lo que sienten en esta materia… Jueguen!
 
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