Qué no hacer, decir o pensar: Los mayores tabúes dentro de una relación

Qué no hacer, decir o pensar: Los mayores tabúes dentro de una relación

Hay cosas que simplemente están vetadas en una pareja y que ponerlas en práctica puede hacerla tambalear hasta caer. Por ello es mejor evitarlas y tratar con cuidado de no caer siquiera en la tentación de hacerlas. Toma en cuenta estos consejos y salva tu relación de una crisis.

 

1.- No hables mucho de tu ex.

Nada más desagradable para un hombre (y también para una mujer), que su novia hable siempre de su ex pareja. “Juanito hacía esto…”, “Juanito era muy deportista”, “la familia de Juanito me quería mucho”, etcétera. Eso puede descomponer a tu nuevo acompañante y hacerlo incluso pensar que todavía sientes algo por él, más que un buen recuerdo. Entonces, evita hacerlo para no provocar una discusión innecesaria e inseguridades sin fundamentos.

 

2.- No nombres reiteradamente a un compañero de trabajo.

Los hombres sienten, muchas veces, que tu mundo laboral puede ser una amenaza para la pareja, ya que es el lugar donde no pueden vigilarlo y controlarlo todo. Por eso es gravísimo que empieces a hablar de tu compañero de trabajo que tanto te hace reír, o que te da el café de la mañana o te ayuda con tu trabajo. Si hablas mucho de él, sospechas levantarás y un ataque de celos se te vendrá encima.

 

3.- No serás infiel.

Ni de pensamiento ni de obra. Aunque creas que él jamás te descubrirá, te aseguro que la vida es redonda y en alguna vuelta alguien le dirá en su cara lo descarada que fuiste. Y si sólo pensaste –más de una vez-, tener algo con ese amigo especial, cuidado que tu mirada también puede delatarte. Lo más probable es que después de una de estas, no te perdonen jamás.

 

4.- No te ensañes con su madre.

Para ellos, la madre es todo, una santa… Y ensañarse con ella puede llevarte, literalmente, al quiebre. Entonces, nada de hablar mal de ella, de pelearte con ella o de burlarle en su ausencia, porque lo más probable es que él se quede con ella y no contigo. Sé más inteligente y date el tiempo de conocerla. Tal vez es sólo distinta a ti, pero encantadora. Mejor tenerla de amiga que de enemiga. Eso no lo olvides.

 

5.-No cuentes detalles de tu vida sexual.

Tu vida con él empieza en el minuto en el que él llegó a ella y lo que haya ocurrido en el pasado, enterrado está. Claro que si él te pregunta algún día con cuántos has estado, tu puedes responderle, pero no contarle detalles sabrosos o anecdóticos de cada encuentro, porque eso sí que no le interesará y es más, le molestará de sobremanera.

 

6.- No coquetees con extraños.

Eso es una falta de respeto para tu acompañante. Ponerte a hacerle ojitos al chico que está en la mesa de al lado o sonreírle de vez en cuando, es motivo suficiente como para que te dejen abandonada sin siquiera preguntarte.

 

7.- No lo controles demasiado.

“¿Dónde estás?”, “¿con quién andas?”, “¿quién es”?; son algunas de las preguntas que si se hacen de manera reiterativa y a modo de interrogatorio, puede erizar la piel de tu pareja. Nada peor que sentirse controlado todo el tiempo y si sigues así, pasarás de ser la novia encantadora a la bruja molestosa.

 

8.- No lo envidies ni frustres.

La envidia y el rencor jamás deben estar insertos en una relación, ya que harán que te comportes de manera negativa y egoísta frente a tu pareja. No lo critiques sin fundamentos ni trates de hundirle su proyecto laboral. Tú eres la persona que debe apoyarlo siempre y que debe luchar para que él sea el mejor o al menos que sea feliz. Un hombre que se siente acribillado por críticas o una mujer competidora, tenderá a sentirse menos y dejará a su pareja por alguien que sí lo impulse. Así que dile adiós a los malos sentimientos.

 

9.- No a las agresiones.

Cuando las discusiones se tornan agresivas, con faltas de respeto, garabatos, descalificaciones y daños físicos, la relación está al borde del precipicio. Jamás debes darle cabida a este tipo de tratos en tu relación, porque no pertenecen a una sana pareja y porque la destruirá tarde o temprano, al igual que a cada uno de ustedes.

 

10.- No a la absorción.

Antes de ser pareja, son personas con diferentes mundos interiores, creencias, ideologías, intereses, hobbies, costumbres y emociones. Al empezar a convivir estos dos mundos se tienen que acoplar y no chocar. Si esto ocurre, la relación comienza a presentar discusiones frecuentes que hablan de falta de espacio personal, de incapacidad para llegar a acuerdos, de problemas emocionales… Así que recuerda, que la base de una relación sana es la existencia real de dos personas individuales, que se unen por amor y respeto al otro, pero que no dejan de ser ellas mismas en esencia.

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