Sexo oral: Placer y peligro

Sexo oral: Placer y peligro

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Felación o cunnilingus son los nombres ‘técnicos’ con los que nos referiremos a uno de los disfrutes sexuales más requeridos por hombres y mujeres. Sin embargo, no se trata sólo de buscarlo sin más, sino que también es necesario tener ciertas precauciones para que el encuentro no se transforme en una enfermedad.

El sexo oral sigue siendo una de las prácticas sexuales más excitantes en una pareja, aunque muchas veces no se practica con la frecuencia que se quiere ni el tiempo necesario. Por ejemplo, hace diez años atrás, un estudio estadístico realizado en América, demostró que el 68 por ciento de la población femenina de entre 18 y 44 años, encuentra muy atractiva la idea del sexo oral. Pasado los 45 años, este porcentaje varía a un 40 de la población tomada en este estudio. Y es que el cunnilingus (acto de usar la lengua y la boca para estimular la zona vaginal y clítoris), entrega a la mujer sensaciones muy intensas que la unen a su pareja por la intimidad que se crea en el acto y por la posibilidad de orientar a su compañero hacia los puntos que le entregan mayor placer.

Felación, la preferida

No es ningún misterio que los hombres sueñen con que su pareja les haga sexo oral todas las veces posible, aunque no todos han tenido esa suerte. Un estudio reciente demostró que sólo el 74,5 por ciento de los hombres norteamericanos ha disfrutado de una felación. Esto, porque las mujeres son las más complicadas a la hora de practicarlo por considerarlo sucio o tabú. Por esta razón, es muy importante respetar las necesidades del otro y crear una actitud adecuada en torno al tema, por lo que la limpieza (para ambos sexos) es fundamental. Además, si el temor de la mujer es a probar el semen, acuerden una seña para retirar el pene de la boca justo antes de que la eyaculación ocurra.

Ese temido sabor

El semen es el líquido que secretan las glándulas masculinas, de textura viscosa y sabor insípido. Cada eyaculación puede contener 200 a 300 millones de espermatozoides y aunque en medio del sexo oral éste se ingiera, no se corre peligro de embarazo ni de daño menor. Tal vez el sabor te complique un poco, por lo que volvemos al tema que no es necesario tragarlo cuando se realice el sexo oral. La decisión es tuya, no te sientas obligada.

Un arte que mejora con el tiempo

Dar y recibir sexo oral no es una cosa que deba tomarse al azar, ya que a través de él es posible mejorar la experiencia y el conocimiento de la pareja. Aprender del otro y de sus sensaciones, te ayudarán a innovar y liberarte, logrando entregar sensaciones únicas que harán de tu encuentro algo inolvidable.

En este sentido, es importante tener en cuenta cuáles son las zonas más sensibles a una estimulación oral. En el hombre, por ejemplo, si bien todo su pene es extraordinariamente sensitivo, la parte más erógena es sin duda el glande (la cabeza de este). Ahora bien, esto no quiere decir que te olvides de todo lo que rodea su órgano sexual, pues si acaricias sus testículos el placer que entregarás será aún mayor.

Por otra parte, el cunnilingus (palabra que proviene del latín “cunnus” que significa vulva y “lingere” que significa lamer) o el sexo oral que recibe la mujer en el acto sexual debe ser una actividad delicada, que requiere paciencia, habilidad y entrega, ya que es uno de los caminos más efectivos para que la mujer logre un orgasmo.

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El lado oscuro del sexo oral

Si bien el disfrute que se puede alcanzar a través del sexo oral es infinito, los peligros a los que se está expuesto también son altísimos. Sobre todo en los casos en el que la pareja no es estable, ya que aumentan las posibilidades de contagiarse el VIH u otras enfermedades venéreas (sífilis, herpes y gonorrea), aunque su porcentaje es mucho menor al sexo vaginal y anal. En el caso del SIDA, existe el riesgo de infectarse a través del sexo oral si hay cortes, llagas o abrasiones en la boca o encías, o si se tiene alguna enfermedad incluso de transmisión sexual, en la garganta o en la boca que esté produciendo inflamación.

Ahora bien, para reducir el riesgo de infección existen algunos consejos que pueden ayudar.

*Practicarlo sólo con una pareja estable, ya que además de ser más seguro te ayudará a aumentar la comunicación entre ambos en materia sexual

*No practicarlo nunca.

*Practicarlo con barreras protectoras como condón para el sexo oral con hombres y cuadrado de látex para el sexo con mujeres.

*Debes vigilar tu boca de que no tenga encías sangrantes, cortes o úlceras, antes de tener sexo oral. Además, intenta no cepillarte los dientes antes del encuentro para prevenir las microrrupturas en las encías.

*Y si decides tener sexo oral con un desconocido, al menos observa que su órgano sexual no tenga una apariencia extraña o que te entregue poca confianza. Tal vez estés en lo correcto.

 

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