Suplementos naturales para el deseo. ¿La panacea del buen sexo?

Suplementos naturales para el deseo. ¿La panacea del buen sexo?

Vendidos como afrodisíacos de amplios poderes, los productos naturales son muchas veces usados sin resguardo ni orientación al respecto. Y, aunque los sexólogos de vez en cuando los recetan como tratamiento complementario, aseguran que sus resultados no definitorios. Conoce cuáles son estos suplementos y la opinión de expertos sobre ellos.

Está claro que las hierbas sirven para sanar un malestar estomacal, quitar algunas dolencias y, según fitoterapeutas, algunas incluso mejoran o estimulan la respuesta sexual femenina. Y es que usar afrodisíacos naturales para mejorar temas sexuales es usado desde nuestros ancestros, con el fin de estimular los sentidos y mejorar el vigor sexual. Incluso, un médico de la Universidad de Columbia, Dr. Richard Brown, ha asegurado que los tratamientos naturales son muy efectivos para aumentar la libido y solucionar problemas de disfunción sexual. Sin embargo, no todos están de acuerdo y no hay una línea de conducta única entre los especialistas que nos permita aseverar sus resultados como exitosos. Pero, dando paso a la duda, te presentamos las hierbas más conocidas para el tratamiento sexual y, luego, la opinión de uno de nuestros expertos.

Las hierbas prometedoras

Entre los suplementos naturales para mejorar la calidad de vida sexual femenina, podemos encontrar:

*Agnus Castus. Proviene del Mediterráneo y Asia y los frutos del árbol han sido usados en varias condiciones femeninas, como el tratamiento de dismenorreas y amenorreas. Asimismo, se sabe que ayuda a calmar los malestares del Síndrome Pre Menstrual y algunos de los síntomas de la Menopausia.

El sexólogo argentino Adrián Sapetti ha escrito sobre este tema y asegura que sus efectos secundarios son leves y transitorios, como trastornos gastrointestinales y urticaria. “Se puede utilizar en forma de comprimidos o de tintura madre (TM, gotas), preferentemente de mañana, durante varios ciclos consecutivos para lograr un balance hormonal. Luego algunos aconsejan su uso continuo por 4-6 semanas más”, dice el experto.

*Cimicifuga Racemosa. Esta hierba es usada esencialmente en el tratamiento de los sofocos menopáusicos, generalmente alternado con la Terapia Hormonal de Reemplazo. Además, se han observado beneficios en el tratamiento de la disminución de la lubricación y atrofia vaginal, producto de las disfunciones hormonales. Esta planta, escriben los Dres. Alberto Nagelberg y Eduardo Mormandi, en su libro “Fitoestrógenos”: “Fue introducida en la medicina americana por los na­tivos que la llamaban “squaw root” (raíz de la India) y la utilizaban para el tratamiento de los trastornos feme­ninos, que incluían la irritación y congestión del útero, cuello y vagina. Con ella aliviaban también las molestias relacionadas con el embarazo, facilitaban el parto y la recuperación ulterior”. Esta hierba no es recomendable para mujeres embarazadas o que estén lactando, así como tampoco en aquellas que tengan antecedentes de cáncer de mama. .

*Damiana (Turnera Afrodisíaca). De la zona del Amazonas, esta hierba actúa rápidamente sobre los centros nerviosos, con una acción sexual, estimulando los órganos sexuales. Está indicado para varones con impotencia y en la falta de interés sexual en hombres y mujeres. Es una planta que genera una dosis de buen humor y deseo sexual.

*Ginseng. Los Ginseng más conocidos son el americano, el coreano y el siberiano, plantas de las que se usan sólo las raíces. El ideal es el coreano, que es más estimulante, sobre todo cuando el organismo se encuentra muy estresado. Asimismo, es ideal para tratamientos de impotencia y trastornos eyaculatorios. “Se ha tratado de explicar su acción potenciadora de la respuesta sexual en la fase de excitación por una activación de la enzima óxido reductasa que aceleraría el paso del aminoácido L-arginina al óxido nítrico elemento gaseoso de acción fundamental para que se produzca la vasodilatación genital (lubricación y congestión vaginal y vulvar en mujeres, erección en varones)”, señala el Dr. Sapetti.

Hay que tener ciertas precauciones al tomar Ginseng, pues el coreano, por ejemplo, si es tomado cerca de las horas de sueño, puede provocar insomnio. Y está desaconsejado para embarazadas y lactantes.

*Guaraná. Tradicionalmente se usa para reducir el hambre, mejorar problemas estomacales y aliviar dolores de cabeza, pero además tiene propiedades afrodisíacas. Es un fuerte estimulante sexual (sobre todo si se combina con damiana) y tiene las mismas contraindicaciones que el anterior.

*Dong Quai. Usada hace siglos en China para los trastornos femeninos, es aconsejada para molestias del Síndrome Premenstrual y contracciones uterinas. Incluso se dice que es más poderosa como analgésico que la propia aspirina.

*Ephedra. Conocida en la medicina china hace años, se conoce como un estimulante que podría incluso acelerar el orgasmo, lo que la hace ideal para problemas de anorgasmia femenina y eyaculación retardada en hombres.

*Ginko Biloba. Originario de un árbol nativo chino, es conocido por sus beneficios en el tratamiento del envejecimiento. Pero, además, sirve para neutralizar los efectos secundarios producidos por los antidepresivos en el área sexual, como el retardo orgásmico.

*L-Arginina. Es un aminoácido que interviene en la primera fase de la respuesta erectiva, por eso se cree que su uso tópico, es decir, en crema, podría aumentar la excitación, turgencia y erección del clítoris, acrecentando las posibilidades de provocar un orgasmo.

¿Funcionan o son falsas promesas?

“No está demostrada científicamente la efectividad de ninguno de los suplementos naturales”, afirma el Lic. Ezequiel López Peralta, sexólogo trasandino. “En mi experiencia estos elementos tienen un efecto placebo, es decir que actúan siempre y cuando la persona tenga una expectativa de curación y es la misma la que provoca el cambio. Podemos decir que varias de estas sustancias producen mejorías a nivel orgánico general pero no tienen impacto específico sobre el deseo, la excitación o el orgasmo”, asegura.

Debido a esto, el especialista no los utiliza ni recomienda estas hierbas si no es usada como complemento de una terapia sexual sicológica o médica. En cambio, si prefiere utilizar herramientas consideradas efectivas por la ciencia, como las terapias sexuales y las medicaciones. “De todas formas no me parece contraproducente el uso de estos supuestos “afrodisíacos”, de hecho en general no presentan contraindicaciones aunque recomiendo que su uso sea monitoreado por el médico. Si una persona desea este tipo de terapia tiene que saber que como paso siguiente, de necesitarlo, debe consultar al especialista en sexualidad”, concluye.

En definitiva, como todo tratamiento que se realice en cualquier área de la salud, requiere de un seguimiento y control médico. Las automedicaciones pueden provocar efectos, muchas veces, peores que el problema.

 

 

Compartelo...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Comenta

*