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Trueque emocional: ‘Te doy sexo por tu compañía’

images50B7FDHJMujeres que cambian sexo por minutos de cariño y atención. Mujeres solas internamente y que llegan a la promiscuidad con este estilo de vida. Mujeres que después del sexo sienten vergüenza de si mismas. De ellas hablamos en esta nota y una sicóloga nos explica el por qué.

“Tuve una época media loca. Pase por muchos gallos y me acosté con casi todos ellos. No me hacía mucho de rogar y me expuse a varios peligros por eso. De repente estaba en una discotheque bailando y me gustaba un tipo, le hacía ojitos, llegaba a mi lado y al final de la noche estábamos en un motel. Y, obviamente, al día siguiente nunca me llamó y si lo hizo, fue para ir otra vez al mismo lugar. Pasé muchos años así y me sentía pésimo. Mis amigas juraban que me iba la raja con los hombres. Y claro, pasaba rodeada de ellos, pero sólo querían cama conmigo. Así yo estaba siempre con minos pero sin nadie en realidad”, recuerda con un poco de vergüenza María Ignacia, de 27 años, quien hoy trata de vivir una vida distinta. Después de tres años, un hombre que conoció en un lugar muy distinto se convirtió en su primer pololo serio y ya planean casarse. La vida le cambió y dejó esa adicción a sentirse querida por medio del sexo.

Sexo versus sexualidad

Muchas podrían decir que los hombres acostumbran a acostarse con muchas mujeres sin sentir nada más que atracción y que no por ello delatan un problema psicológico. Y sí, es posible. Pero lo que diferencia este caso en una mujer y en un hombre, es que la mujer no es meramente hormonal en lo que a sexo se refiere, sino que requiere de la emocionalidad y racionalidad. Y es que la sexualidad es un modo de comunicación en el que el cuerpo, nuestros sentidos y el cerebro –por medio de los neurotransmisores- comunican algo. Y ese algo puede ser desde amor hasta un llamado de auxilio por energías negativas reservadas. De modo que el sexo sin amor es en sí un acto irracional (animal), pues no es lo mismo sexo que sexualidad. Por ello, es distinto en las mujeres, pues ellas siempre buscan en una relación algo más dual, es decir, buscan compañía antes que el coito por el coito. Y su motivación es la soledad, por lo que aunque sea sexo pagado, ellas generalmente prefieren un acto que simule cariño y atención. Por lo tanto, no logramos disociar el erotismo del afecto amoroso.

Perfil psicológico

Cuando hablamos de este tipo de mujeres, puede que se nos venga a la cabeza algunas conocidas que se comportan así, pues son varias las que sufren o caen en este estilo de vida. Por eso es que quisimos consultarle a una especialista cuál sería su perfil psicológico y ella nos contó: “Tiene que ver más con el tipo de personalidad. Son más bien necesidades afectivas en la niñez. Esto se asociaría a una serie de características a nivel de personalidad como son una autoestima baja, inseguridad, dependencia exacerbada hacia la pareja, impulsividad en los afectos, continua rabia y culpa hacia si mismo si la persona nos abandona, esto ultimo tiene como nombre locus de control interno. También se desencadena una reiterada ansiedad. Todo lo anterior, además, conlleva a síntomas físicos como crisis nerviosas, enfermedades gastrointestinales, continuas alergias, dificultad en el sueño, desorden en la alimentación, otros. Esto es a grandes rasgos, pero es un problema que abarca muchas áreas de la vida de la persona y que, por supuesto, tiene solución vía terapia”, concluye la sicóloga Danae Zbinden.

 

@KarenUribarri Karen Uribarri, sexblogger, periodista especializada en sexualidad, además de columnista y videobloguera con presencia en importantes medios de comunicación de Chile.

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