“Un momento de relajo”, por Sweet Dreams #Concurso #Turelatoerótico

Caía la noche de un día lleno de trabajo, todos se habían retirado quedándonos solo él y yo. Ambos estábamos concentrados en terminar nuestros asuntos, de pronto hubo un silencio de tecleos, al parecer habíamos terminado en sincronía. Se levantó del puesto y asomó a conversarme, ambos buscábamos relajarnos antes de partir de la oficina, yo estaba muy atenta a cada cosa que me decía, me gustaba también observarlo mientras me hablaba, confieso que una hora de charla la sentí como diez minutos. De un momento a otro su expresión facial  cambió, recordó algo que no había hecho y se sentó nuevamente, me dijo desde su lugar, quiero mostrarte algo, me di la vuelta y llegué hasta donde él estaba, me acerqué. Sentí su aroma, su olor sumado al estado de desconexión del mundo me hicieron comenzar a fantasear con él. Concentrado hablaba de sus cosas pero no logré atenderlo más, le hablaba y coqueteaba con la mirada y me parecía que también lo hacía conmigo. Me acerqué un poco más de lo debido y él comenzó a notarlo, me cambió de tema sin cambiar postura, él en la silla y yo inclinada mirando la pantalla,  su respiración se notaba profunda al igual que la mía, mientras me miraba acomode mi blusa para ver cómo reaccionaba, él captó la señal y acercó su cara a mi, me miró fijo y me dijo: te quieres sentar?,  se giró en la silla y me senté en sus piernas, comenzamos a besarnos ponía sus manos en mi pelo y recorría mi espalda,  comencé a humedecerme, yo tocaba su nuca y su pecho. cuando recorría mi espalda yo tomaba sus brazos, los besos y la respiración eran cada momento más intensos y con ganas de ir por más. Me levantó y sentó en su escritorio, subió un poco mi falda, abrió mis piernas y se paró en medio de ellas, con sus manos tocaba mi rodilla, luego subió por mis medias, era suave pero provocador, la excitación me hacía llevar mis caderas hacia atrás y luego hacía él, era un ir y venir. Que rico como me toca, pensaba, llegó hasta mi calzón y ahí se detuvo. Tomó la silla y se volvió a sentar, abrió más mis piernas y comenzó a tocarme por encima de la ropa, gemía él y gemía yo por el placer que me producía cada acción, el movimiento por la excitación era incontrolable. Tomó mi ropa interior y la corrió hacía un lado, con sus pulgares empezó a tocar directamente mi clítoris con distintos movimientos círculos, de arriba hacia abajo hasta que puso su boca ahí… mmmm que exquisito tenerte aquí le dije, tomé su cabeza para sentirlo de manera más intensa y aaaah que placer me producía como jugaba conmigo, con un brazo me sostenía en la mesa y con la otra sujetaba su cabeza para atraerlo a mi en ese va y viene, mi humedad mojaba su boca y él lo disfrutaba. De pronto sentimos un ruido, era la puerta, se levantó, miramos y no era nada, por lo menos donde estábamos, estiré mis piernas y lo atrapé en ellas para acercarlo a mi, él desabotonó mi blusa y comenzó a tocarme mientras besaba mi cuello, subió mi sostén y tomó mis pechos en sus manos, yo comencé a tocarme mientras lo hacía, puso cada pecho en su boca, los besaba y mordía a ratos yo tomaba su cabeza para que no se alejara de ahí, me tenía rendida mientras seguía en mi sostén yo me tocaba el pezón y lo mezclaba con mi humedad para lamer.

Me paré del escritorio y nos quedamos frente a frente, nuevamente nos besamos, desabotoné su camisa y me pegué con mis senos húmedos a su pecho, y ahí  sentí su pene que estaba erecto, lo rocé  por encima de punta a la base y se lo apretaba. Desabotoné su pantalón y se lo bajé, metí mi mano entre su piel y su ropa y comencé a tocarlo, estaba muy duro terminé de bajar su ropa y lo tomé con mis manos. Él no se imaginaba lo caliente que me ponía su pico y las ganas de meterlo en la boca y chupárselo hasta hacerlo acabar que me daban. Baje hacia él, lo tomé comencé a acariciarlo, con la mano empuñada lo apretaba y corría mi mano de adentro hacia afuera, llevé la punta a mi boca y comencé a pasarle la lengua y luego lo hice tocar mi boca y deslicé por mis labios y volvía con mi lengua a lamer todos sus bordes, por en medio del orificio y más ganas de hacer cosas con él me daban. Él se quiso sentar yo seguí hincada en el suelo nos miramos a los ojos sonreímos y seguimos, humedecí mis dedos en mi sexo y con mi índice mojé su punta en círculo, volví a mirarlo hacia arriba y metí completamente su pene en mi boca, lo metía completo y luego ponía resistencia para sacarlo, lo volvía a meter y luego lo sacaba, lo hacía de forma suave, creo que él miraba de arriba como quedaba todo mojado y luego volvía a comerlo entero, ambos muy calientes le dimos más velocidad e intensidad, el sonido de su pene entrando en mi boca húmeda lo excitaba aún más, mientras gemía comenzó a guiarme a la intensidad que quería que se lo chupara…

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